viernes, 11 de noviembre de 2011
INCORPORACION AL SISTEMA DE SEGUIMIENTO DE VIOLENCIA DE GENERO
Los municipios de la provincia de Cádiz que comenzarán a utilizar este sistema desarrollado por la Secretaria de Estado de Seguridad son Algeciras, Chiclana y Puerto Real, mientras que los de la provincia de Córdoba son Pedro Abad, Villafranca, Puente Genil, La Carlota, Lucena, Montoro, Espejo, Cabra y Palma del Río.
Por su parte, los ayuntamientos de la provincia de Huelva son Lepe, La Palma del Condado, Almonte e Hinojos, y por parte de la de Sevilla, Lora del Río, Tomares, San Juan de Aznalfarache y La Rinconada. Estas incorporaciones adquieren un mayor significado ya que, hasta ahora, sólo los ayuntamientos de Córdoba y Sevilla estaban integrados en el sistema.
Se trata de una aplicación informática que integra la información y los recursos operativos para asistir a las víctimas. Desde que comenzó a funcionar en agosto de 2007, el sistema ha gestionado información sobre 229.454 mujeres, 50.436 en Andalucía y, de ellas, 8.042 en Cádiz, 3.352 en Córdoba, 3.240 en Huelva y 10.070 en Sevilla.
"TOLERANCIA CERO"
El secretario de Estado de Seguridad ha destacado que la firma de este convenio demuestra el empeño que tiene la sociedad, y los distintos partidos políticos, en combatir la violencia de género, una lacra que afecta año tras año a un número demasiado elevado de mujeres y sobre la que hay que aplicar "tolerancia cero".
El sistema cuenta actualmente con más de 33.000 usuarios; hasta ahora se habían firmado en toda España acuerdos con 72 ayuntamientos con un total de 1.161 policías locales habilitados para la utilización del Sistema. En total, la Secretaria de Estado de Seguridad ha formado a 283 agentes locales en Andalucía.
Según Justo Zambrana, "las policías locales disponen de un conocimiento de proximidad que puede ser de mucha utilidad". En este contexto, el secretario de Estado de Seguridad ha querido recordar también el esfuerzo realizado, en materia de formación, por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que han aumentado el número de especialistas en más de un 300 por ciento.
Una vez firmado el acuerdo de colaboración, el Ministerio del Interior y los ayuntamientos adecuarán sus sistemas informáticos para permitir las conexiones necesarias. La Secretaría de Estado de Seguridad ya ha formado a los nuevos usuarios del sistema para que conozcan su contenido y su funcionamiento. Asimismo, y con la finalidad de hacer el seguimiento de su desarrollo, se constituirá una Comisión Técnica de Seguimiento, integrada por tres representantes de cada una de las partes.
LA VALORACIÓN DEL RIESGO
Esta aplicación sitúa a la víctima de violencia de género en el centro de un sistema que tiene por objetivos aglutinar a las instituciones que intervienen en la protección y seguridad de las víctimas de violencia de género; integrar en una sola base de datos toda la información sobre las circunstancias que rodean a las víctimas de violencia de género; realizar "valoraciones del riesgo" de la víctima de sufrir una agresión y adoptar las medidas de protección necesarias, e implantar un sistema de avisos, alertas y alarmas que permita, según los protocolos establecidos, reaccionar de forma rápida y eficaz.
La valoración del riesgo de la víctima de violencia de género se realiza a través de una herramienta construida a partir de 40.000 casos reales y validada por un equipo de catedráticos universitarios y especialistas de la Policía Nacional, la Guardia Civil e Instituciones Penitenciarias.
Con ella, los especialistas policiales determinan el riesgo de la víctima de sufrir una agresión, diferenciado en cuatro niveles, como son extremo, alto, medio y bajo. Estos niveles se revisan de forma periódica, a las 72 horas (en el caso del extremo), 7 días (alto), 30 días (medio) y 60 días (bajo), y también cuando lo disponga la autoridad judicial o el fiscal, o existan nuevas circunstancias que afecten a la víctima o al agresor.
Con esta herramienta se han realizado 838.225 valoraciones de riesgo, (195.327 en Andalucía), incluida en esta cifras las revisiones que se efectúan de forma periódica. Estas valoraciones se incorporan al atestado policial y se comunican a la autoridad judicial y al fiscal, y generan una serie de avisos (sobre cualquier circunstancia relacionada con la tramitación de cada caso), alertas (sobre una nueva situación que pueda elevar el nivel de riesgo de la víctima), y alarmas (sobre la inminencia de una situación grave para la seguridad de la víctima).
sábado, 28 de junio de 2008
CONSEJOS
- SOLICITAR INFORMACION Y ASESORAMIENTO ESPECIALIZADO EN LOS CENTROS Y SERVICIOS QUE EL INSTITUTO ANDALUZ DE LA MUJER PONE A TU DISPOSICIÓN DE FORMA GRATUITA PARA PREVENIR Y PALIAR LAS CONSECUENCIAS DE ESTAS AGRESIONES, Y AYUDARTE A LA HORA DE TOMAR UNA DECISIÓN. Los familiares, amigos, servicios públicos, que tengan conocimiento de la existencia de este tipo de agresiones, pueden ponerlo en conocimiento tanto del Juzgado como del Ministerio Fiscal para que, en su caso, puedan iniciar actuaciones tendentes a tu defensa y protección.
- DEJA EN UN LUGAR SEGURO DOCUMENTACION QUE PUDIERA HACERTE FALTA: Libro de familia, DNI (tarjeta de residencia o permiso de trabajo en caso de ser extranjera), carné de conducir, tarjeta de asistencia sanitaria, libretas bancarias, documentos judiciales, sociales y médicos que le afecten, dinero..
- PRESENTAR LA DENUNCIA EN CUALQUIER DEPENDENCIA POLICIAL, POLICIA LOCAL, CUARTEL DE LA GUARDIA CIVIL, JUZGADOS.. En el atestado de la denuncia se recogerá de forma exhaustiva el relato de los hechos y los antecedentes de violencia de género, en su caso. Se valorarán inmediatamente los hechos ocurridos adoptándose todas las medidas necesarias para garantizar tu integridad física y psíquica, la de tus hijos e hijas y la de las personas dependientes de tí. Si el agresor dispone de armas debes hacerlo constar en la denuncia. Solicita una copia de la denuncia.
- EN CASO DE PRECISAR ATENCIÓN MÉDICA: ACUDIR A UN CENTRO SANITARIO SIN OCULTAR LA VERDADERA CAUSA O EL ORIGEN DE LAS LESIONES.
- SOLICITA ASISTENCIA JURÍDICA GRATUITA ESPECIALIZADA EN EL SERVICIO DE ORIENTACIÓN JURÍDICA DEL COLEGIO DE ABOGADAS Y ABOGADOS DE TU PROVINCIA. Existe un sóla dirección letrada para todos los asuntos judiciales derivados de tu situación.
- SOLICITA ORDEN DE PROTECCION. La orden de protección comprende:
- Medidas cautelares de orden penal dirigidas al inculpado:
a. Prohibición de residir y /o acudir a un determinado lugar, barrio, municipio, provincia u otra entidad local, o Comunidad Autónoma.
b. Prohibición de aproximación y/o comunicación con determinadas personas, quedando en suspenso respecto de las hijas e hijos el régiman de visitas, comunicación y estancia que, en su momento, se hubiere reconocido en sentencia civil hasta el total cumplimiento de esta pena.
c. Privación del derecho a la tencian y porte de armas.
d. Prisión provisional.
- Medidas de naturaleza civil: Tendrán vigencia temporal de 30 días hábiles. Dentro de este plazo, deberás inciar un proceso de familia para que esta medidas puedan permanecer en vigor durante los 30 días siguientes a la presentación de la demanda, debiendo ser ratificadas, modificadas o dejadas sin efecto por el juez competente:
a. Atribución del uso y disfrute de la vivienda familiar.
b. Determinación del régimen de visitas, comunicación y estancia con las hijas e hijos menores. No debes de olvidar que la autoridad judicial podrá ordenar la suspensión del ejercicio de la patria potestad, de la guarda y custodia y del régimen de visitas, al agresor respecto de la hijas e hjos menores. Determinación de la guarda y custodia de la hijas e hijos menores. Determinación del régimen de prestación de alimentos.
- Medidas de asistencia y protección social: Ingreso en Casa de Acogida o Institución similar, acceso al Servicio de Orientación Jurídica del Colegio de Abogados, asistencia psicológica, y , en su caso, acceso a ayudas económicas y / o Renta activa de Inserción.
7. LEGALIZAR TU SITUACIÓN FAMILIAR TENIENDO EN CUENTA QUE EN LAS SITUAICONES DE VIOLENCIA DE GENERO SE PROHIBE LA MEDIACIÓN.
8. VELAR POR TU ECONOMÍA.
9. INTERES:
TELEFONO: 900 200 999 GRATUITO LAS 24 HORAS.
INTERNET:
www.juntadeandalucia.es/institutodelamujer
http://www.observatorioviolencia.org/
SEÑALES DE ALERTA PARA DETECTARLA

Tu pareja:
- Ignora tus sentimientos con frecuencia.
- Ridiculiza o insulta a las mujeres como grupo.
- Utiliza su visto bueno, aprecio o afecto como premio o castigo.
- Te humilla en privado o en público (críticas, insultos, gritos).
- Rechaza mantener relaciones sociales en tu compañía.
- Te controla el dinero y toma las decisiones. Tiene un control abusivo sobre la economía familiar y utiliza el manejo de la economía como recompensa o castigo.
- No te “permite” trabajar. Impide o manipula a la pareja para que no realice actividades que puedan permitir su autonomía o libertad. (estudios, trabajo o labores fuera del hogar, membresías).
- Te aísla de tus familiares y/o amigas y amigos. Critica constantemente a la pareja o a otro miembro de la familia como persona, madre, padre, hijo, trabajador, estudiante, ama de casa, etc.
- Tiene la idea irracional de que el hombre es de la calle y la mujer de la casa, que el es el que manda y los demás deben hacen lo que el quiere o decide.
- Se comporta de manera sobreprotectora o se pone demasiado celoso(a) y exclusivista.
- Crea situaciones o realiza acciones que provocan conflicto para después culpar a la pareja o a los hijos u otras personas de la situación o hace que los demás crean que la pareja es culpable o que lo provoca.
- Con frecuencia amenaza con abandonarte o con hacerte daño a ti o a tu familia. Castiga o priva de cuidados a las hijas e hijos. Amenaza con quitarte a las hijas e hijos en caso de dejarlo.
- Arremete contra puertas, objetos, animales, cuando algo le disgusta.
- Obliga a la pareja a tener relaciones sexuales que la hacen sentir incomoda o cuando no lo desea.
- Suele mantener excelentes relaciones con otras personas diferentes a la familia y no es extraño que sean reconocidos como “buenas personas” y acuse a la pareja de ser dominante, irritable, controladora y caprichosa, haciendo él papel de víctima frente a los demás
Tú: - Refieres con frecuencia diversos malestares físicos como dolor de: cabeza, torácico, espalda, abdominal, pélvico, insomnio, ahogos; lesiones agudas en múltiples puntos en forma de magulladuras, erosiones, cortes....
- Padeces: ansiedad, confusión, depresión, sentimientos de culpa, baja autoestima...
- Presentas dolores inespecíficos...
Su actitud, al igual que el dependiente alcohólico y el drogadicto, es la de negar, minimizar, racionalizar o presentar amnesia selectiva para explicar y justificar su comportamiento. De esta forma se exime de culpas y la traslada a la víctima, a las circunstancias o a otras personas.El abuso, la violencia y el maltrato son comportamientos aprendidos y como cualquier comportamiento aprendido, puede ser cambiado. Pero no es fácil. No hay una sola causa para la violencia familiar y tampoco hay una sola solución. Sin embargo, lo mejor que se puede hacer es aprender a reconocer las señales de alerta de este tipo de comportamiento y buscar ayuda cuando lo veas en tu pareja, tus amigos o en ti mismo.
RASGOS DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO

2. Esta violencia se puede dar en todos los grupos sociales y en todos los niveles socioeconómicos y culturales.
3. El agresor ejerce la violencia para someterse a la mujer y perpetuar así la relación de dominio y control.
4. Los actos violentos se repiten y aumentan mientras continúe la relación. Esto es lo que se denomina EL CICLO DE LA VIOLENCIA, que consta de tres fases y que una vez instalado en una relación de pareja es muy difícil frenarlo, teniendo a repetirse con más frecuencia.
a. ACUMULACION DE TENSION: Es el resultado de la acumulación de conflictos en la pareja. Se detecta al observar cambios imprevistos y repentinos en el estado de ánimo del agresor. El hombre maltratador empieza a mostrarse tenso e irritable, cualquier comportamiento de la mujer despierta en él una reacción de enfado. La mujer sorprendida intenta hablar con él para solucionar el problema, ver la causa, pero esto solo provoca más enfados en el hombre que la ve como excesivamente dependiente y empalagosa. La mujer, para no molestarle, comienza entonces a no hacer nada, intenta no expresar su opinión porque sabe que él expresará la contraria y entonces habrá “bronca”, también intenta hacer las menores cosas posibles, entra en una fase de inmovilidad, pero esto tampoco salva a la mujer, ya que el hombre la acusará de ser casi un “mueble” que no hace nada, que es una persona anodina y aburrida.
Si la mujer se queja él lo niega todo y vuelca la culpabilidad en ella, y esa desigualdad que el hombre ha ido construyendo a lo largo de la relación es utilizada para callar a la mujer. La intenta convencer de que él tiene razón y no ella, que su percepción de la realidad es equivocada, y como ya hemos dicho, la desigualdad creada permite al hombre este comportamiento.
Ella acaba dudando de su propia experiencia y se considera culpable de lo que pasa. Esto va a reforzar todavía más el comportamiento del hombre.
Él se distancia emocionalmente, la mujer se asusta pensando que lo va a perder y que si esto ocurre será culpa de ella puesto que no ha sabido conservar su amor.
b. EXPLOSION DE LA VIOLENCIA: Es el resultado de la tensión acumulada. Descarga de la tensión en la fase anterior. Esta descarga puede adoptar distintas formas y grados de intensidad. Como su nombre indica, el hombre acaba explotando, pierde el control y castiga muy duramente a su pareja, verbal o físicamente.
La insulta, la golpea, rompe cosas, amenaza con matar a los hijos y a ella, la interrumpe el sueño, la viola...
La mujer, que sólo intentaba salvar la relación, se ve ahora impotente y débil, la desigual balanza que se ha establecido a lo largo de los años la paraliza.
No toma represalias, todo el poder está en él, eso lo ha aprendido muy bien y la mujer entra en una “indefensión aprendida” que le impide reaccionar.
c. LUNA DE MIEL: Es la fase de manipulación afectiva. Disminuye la tensión. El Agresor puede pedir perdón y prometer no volver a llevar a cabo acciones violentas. Reconoce su culpa y resurge la relación. Sin embargo, esta etapa dará paso a una nueva fase de tensión. El agresor se siente muy arrepentido de su conducta (por lo menos las primeras veces), pide perdón, promete cambiar. Y realmente cambia, durante esta fase se convierte en el hombre más “encantador” del mundo, la lleva el desayuno a la cama, la cura las heridas, incluso se hace cargo de las tareas domésticas, le cede todo el poder a ella.
La mujer en esta situación se siente en éxtasis, tiene el poder y a su hombre detrás responsbilizándose y amándola. Él deja de ponerla tantas restricciones, se relaja un poco y la permite las salidas. Si bebía deja de beber, incluso puede ir a terapia.
La mujer al ver estos cambios piensa que si ha podido dejar la bebida puede dejar de pegarla y piensa de verdad que no volverá a ocurrir, ya que equivocadamente ella relaciona (en un porcentaje muy alto) el maltrato con la ingestión de alcohol, sin pararse a pensar que cuando bebe él no maltrata a todo el mundo, sino sólo a ella.
5. A medida que pasa el tiempo, aparecen nuevas formas de violencia que consolidan el domino impuesto por el agresor.
6. En los malos tratos no existe amor, sino posesión, control y dominio. El agresor alterna conductas abusivas y violentas con manifestaciones de arrepentimientos y aparente amor.
7. La mujer víctima de la violencia de género siente miedo, vergüenza y experimenta un sentimiento de culpa por creer que ha sido ella la causante de la acción violenta del agresor, de haber sido incapaz de detenerla, o de ser incapaz de salir de la misma.
8. La violencia se manifiesta de diversas manera, la física es la más visible y evidente, pero también existen:
a. Psíquicos: Son todas aquellas conductas que producen desvalorización y sufrimiento en la mujer. Son las amenazas, las humillaciones, exigencias de obediencia, intentar convencer a la víctima de que ella es culpable de cualquier problema. Son también los insultos, el control de las salidas de casa, humillaciones en público, descalificar siempre a la mujer, retener el dinero, destrucción de bienes de la mujer, maltrato físico de mascotas, aislamiento...
b. Sexuales: Siempre que se imponga a la mujer una relación sexual contra su voluntad, ya sea completa o incompleta.
c. Sociales: El maltratador va alejando, cada vez más, a la mujer de su familia y de sus amig@s llevándola a vivir lejos de ell@s, no permitiéndole que vaya a verl@s o que mantenga contacto con ell@s.
d. Económicos: La víctima no tiene acceso al dinero, porque el agresor se lo controla, incluso aunque ella sea independiente económicamente.
Evidentemente es difícil que se de un solo tipo de maltrato, generalmente nos encontramos con varios de ellos unidos, ya que siempre que hay malos tratos físicos hay malos tratos psicológicos (no es necesario explicar que una paliza por parte de su pareja siempre es humillante y menoscaba la integridad y autoestima de la mujer), en cuanto a los sexuales, obvia decir que a nadie le apetece irse a la cama con su torturador.
9. LA VIOLENCIA DE GENERO NO ES UN ASUNTO PRIVADO, ES UN DELITO.
10. Cuando el padre arremete a la madre en presencia de las hijas e hijos, aprenden modelos de relación y comportamientos violentos alejados de la normalidad social, perjudicando el libre desarrollo de su personalidad. Además es frecuente que también sufran agresiones.
11. El hecho de que la mujer no deje a su agresor desde un principio puede producirse por varios motivos, entre ellos:
a. Porque piensa que él cambiará.
b. Teme el sufrimiento emocional de sus hijas e hijos.
c. El estado psicológico en que se encuentra, pérdida de autoestima y miedo, le impide poder tomar una decisión.
d. Teme que su pareja le agreda mortalmente si se separa.
e. No tiene independencia económica.
12. Cuando una mujer solicita ayuda, generalmente la situación ya es muy seria y peligrosa.
13. En la mayoría de los caos, las agresiones son premeditadas, aprovechando las situaciones de mayor aislamiento o incomunicación de la víctima.
14. El alcohol y las drogas en ningún caso justifican las actitudes violentas.
15. El agresor no es un enfermo mental, es plenamente responsable de sus actos.


